
Que calor que hace por Dios… yo no lo puedo creer pleno invierno 31 grados…

Que le pasa al mundo, donde me meto el acolchado de pluma???
El tema es que con estos días de calorcito uno ya piensa instantáneamente en irse de vacaciones, cosa que no estaba prevista para nada en mis gastos.
Hay déficit!!
Ya enseguida, nacen las ganitas de irse de campamento un par de días a Bahía do Hipom.
Una que otra cervecita en la plaza, amigos, fiesta…
Pero señor señora que vive en este país… desde ya le aviso que se va a tener que cagar de calor y de odio. Cuando ya se este haciendo uno, con este maravilloso clima primaveral, se va a venir el frió. En el momento justo, en el que usted termina de embalar la ropa de invierno que pesa una tonelada, y se dispone a pegarle el golpe final que acomodara la caja en el placard, la televisión anunciará que la ola de calor ha llegado a su fin y en menos de 6 hs UD le mandara saludos a la mamá de este muchacho del servicio meteorológico, y a su hermana también.
Tomara ese hermoso par de ojotas y/o chancletas hawaianas y se los introducirá por donde mas placer le de…
Recuerde estas palabras, cuando este organizando todo para la fiesta de la primavera, cuando sale con el termo el mate y el espíritu adolescente, que es lo único adolescente que nos queda, a disfrutar la tarde por ahí… olvídese y organice un locro con los amigos por que seguro va a hacer un frió da puta madre.
Anyway, la única que nos queda es sacar las bermudas la camisa mangas cortas y a disfrutar. Por que no estamos para sufrir. Y a reírse de todo, que es gratis carajo!

Y si se quiere reír un poco, le comento la novela que me estoy revolcando de risa. El huérfano “Tacho”, comentó que fue permutado en su niñez por un televisor. Si gracioso, la verdad me reí de lo lindo… después el chiste volvió a saltar en varios capítulos de la nove, hasta que ayer, salto una escena súper emotiva con el reencuentro de “Tacho” con su reemplazo en la familia, el blanco y negro. Se me pianta un lagrimón.
Ahora si me voy a dormir y a pensar en lo que eh echo.
Mi jefe vio, que escribí “eh”, y me obligo a escribirlo hasta que me quede clarito como cutis de cadáver.
Saludos.
He echo
He echo
He echo
He echo
He echo
He echo
He echo
He echo
He echo